
¿Por qué celebramos a María, como Madre de la Iglesia?
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¡Bienvenido santo Padre!
6 junio, 2026
La Madre General, M.ª Pilar Pazos, está participando en la 32ª Asamblea General de la CONFER que se celebra en Madrid con el lema: «“Todos, todos, todos”. Kairós sinodal». “Dejadlos crecer juntos” (Mt 13,30)
En este «tiempo eclesial lleno de oportunidades» estamos llamados por el Espíritu a la conversión personal y congregacional. La dinámica es ágil y va llevando a los participantes a sentir que nadie está fuera, «todos son necesarios, nunca imprescindibles».

«El logo que nos acompaña representa un tablero de ajedrez. El juego del ajedrez nos sugiere, de forma creativa, un manantial de posibilidades para reflexionar en conjunto, compartir los desafíos, comunicarnos mejor y comprometernos a afrontar el momento en el seguimiento del Señor.
Queremos hacerlo tomando en consideración la calidez de los colores que hemos elegido. Representan la vitalidad que aún tenemos, la energía que necesitamos, el entusiasmo que permanece, la pasión que nos anima. Es el calor humano y divino que recorre nuestros carismas, su cercanía a las heridas del mundo y su compañía a las personas en sus realidades más dolorosas, con la armonía y la paz que debemos transmitir.
Los elementos que configuran el juego del ajedrez, entre otras cosas y más allá de sus limitaciones, nos recuerdan la convicción de ser todos necesarios, nunca imprescindibles. Todos somos necesarios allí donde nos jugamos la vida, allí donde nos enfrentamos con las dificultades. No asumimos este juego como competidores de unos contra otros. Lo practicamos, más bien, con la urgencia que nos despierta la necesidad de confluir y de converger, de juntarnos para vivir en comunión más por fidelidad que por necesidad. El movimiento de las fichas en el tablero requiere sosiego, paz interior, oración, contemplación, discernimiento contrastado con Dios y con los demás.»
(Fuente: CONFER)
Bajo la mirada de María, Madre de la Iglesia, ofrecemos el quehacer de esta Asamblea para que dé frutos abundantes en bien de «Todos, todos, todos»

