
«Discípula de Jesús, ¿para quién eres?»
2 febrero, 2026
En Cuaresma, unidos en oración por las vocaciones.
21 febrero, 2026¡¡Ya llegó la Cuaresma!!
Con el corazón agradecido comenzamos este nuevo camino, un tiempo que la Iglesia nos regala cada año para volver a lo esencial, afinar la escucha y dejar que Dios renueve aquello que en nosotros se ha ido apagando o alejando de Él.
En su mensaje para la Cuaresma de este año, el Papa León XIV nos invita:
a escuchar la Palabra, recordándonos que la disposición a escuchar es un signo de apertura al otro y a Dios.
nos anima a ayunar, no solo de alimentos, sino a vivir un verdadero “ayuno de la lengua”: evitar palabras hirientes, juicios inmediatos, calumnias y hablar mal de quienes no pueden defenderse. Cuando ayunamos de todo esto —nos dice— fomentamos la amabilidad y transformamos la comunicación en palabras de esperanza y de paz.
nos llama a volver a la comunidad, ese lugar donde Dios nos va moldeando a través de los demás.
¿Para qué vivir este tiempo de Cuaresma, como tiempo de gracia?
- Para el encuentro con Dios y para una conversión sincera.
- Para dejarse guiar por el Espíritu Santo,
- Para vivir con hondura, sencillez y verdad.
- Para promover actitudes de bondad, generosidad y humildad.
- Para desapegarse de lo material.
- Para servir y construir el Reino de Dios.
- Para ser dóciles al Señor y evitar la dureza de corazón.
- Para celebrar con mirada nueva los Sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación.
- Para practicar las virtudes y obras de misericordia.
- Para orar y lograr una mayor identificación con Cristo Jesús.

