
«Discípula de Jesús, ¿para quién eres?»
2 febrero, 2026¡¡Ya llegó la Cuaresma!!
Con el corazón agradecido comenzamos este nuevo camino, un tiempo que la Iglesia nos regala cada año para volver a lo esencial, afinar la escucha y dejar que Dios renueve aquello que en nosotros se ha ido apagando o alejando de Él.
En su mensaje para la Cuaresma de este año, el Papa León XIV nos invita:
a escuchar la Palabra, recordándonos que la disposición a escuchar es un signo de apertura al otro y a Dios.
nos anima a ayunar, no solo de alimentos, sino a vivir un verdadero “ayuno de la lengua”: evitar palabras hirientes, juicios inmediatos, calumnias y hablar mal de quienes no pueden defenderse. Cuando ayunamos de todo esto —nos dice— fomentamos la amabilidad y transformamos la comunicación en palabras de esperanza y de paz.
nos llama a volver a la comunidad, ese lugar donde Dios nos va moldeando a través de los demás.
¿Para qué vivir este tiempo de Cuaresma, como tiempo de gracia?
- Para el encuentro con Dios y para una conversión sincera.
- Para dejarse guiar por el Espíritu Santo,
- Para vivir con hondura, sencillez y verdad.
- Para promover actitudes de bondad, generosidad y humildad.
- Para desapegarse de lo material.
- Para servir y construir el Reino de Dios.
- Para ser dóciles al Señor y evitar la dureza de corazón.
- Para celebrar con mirada nueva los Sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación.
- Para practicar las virtudes y obras de misericordia.
- Para orar y lograr una mayor identificación con Cristo Jesús.

